Noam Chomsky tiene 'la culpa' de que yo no abandonara la carrera de periodismo. En Madrid no había nada tan aburrido y mal planteado como aquella facultad gris y anodina (Facultad de CC de la Información de la Univ. Complutense), sin contenidos, en la que raramente nos invitaban a leer libros o escritos que no fueran los apuntes de turno impartidos por profesores mediocres que jamás habían ejercido como periodistas. De cuatro años y unos 25 profesores creo que sólo salvaría a tres. Uno de ellos nos habló de Noam Chomsky en primero de carrera. Me da rabia no acordarme de su nombre pero gracias a aquel profesor descubrí los libros de este activista, filósofo y anarquista. Sus teorías subversivas sobre la prensa y el control de los medios me devolvieron el entusiasmo necesario para no abandonar una carrera que espero que alguien se preocupe de replantear porque aquello no era una facultad de periodismo, era un mortuorio vacío donde lo más excitante que podías aprender pasaba por invertir muchas horas en el bar (con gente fantástica como Pedro y Fran).Gracias a Chomsky también pensé que había que agitar un poco ese mortuorio y busqué cómplices para montar una asociación universitaria, que bautizamos 'Información y Libertad'. Allí nació un grupo de buenos y grandes amigos, Almudena, Nacho, Ainhoa, Oscar, Cristina, Adolfo, Iván...
El otro día tuve la suerte de entrevistar Chomsky (gracias, Borja!). Y le agradecí haberme dado esta profesión. Él se sorprendió: lo lógico hubiera sido que leer sobre el lado oscuro de la prensa me hubiera hecho cambiar de rumbo. Pero ocurrió lo contrario. Lo parte peleona del periodismo pesó más que su lado oscuro.

15 comments: