[Columna de opinión publicada en la revista Ctxt el 5/5/2015. Publico una cada semana donde comento la actualidad británica o española]
Un tipo con cara de universitario y una ‘pinta’ de cerveza en la mano me mira desde un panfleto electoral que reparten en la puerta del supermercado. Es Richard Hendron, el joven candidato del UKIP para los barrios de Londres Brentford y Isleworth y no tiene muchas posibilidades de ganar en las elecciones del jueves, por no decir ninguna. Saberlo me reconforta. En este país donde el alcohol hace estragos y puedes ver sus efectos cada fin de semana en el último metro del día asistiendo a escenas de ciencia ficción que no cabrían ni en las memorias de los replicantes de Blade Runner, que los candidatos ‘se vendan’ abrazados a un vaso de cerveza es una metáfora de lo simplona que puede ser a veces la política. Y los votantes. Por suerte, o por desgracia, este barrio es muy conservador así que no van a echar a una señora muy seria llamada Mary Macleod para poner en su lugar a un ex policía que va de guaperas y que ingiere líquidos como parte de su programa electoral –y, sólo un detalle, promete quitar el carril bus para mejorar el tráfico de la ciudad...-.
Un tipo con cara de universitario y una ‘pinta’ de cerveza en la mano me mira desde un panfleto electoral que reparten en la puerta del supermercado. Es Richard Hendron, el joven candidato del UKIP para los barrios de Londres Brentford y Isleworth y no tiene muchas posibilidades de ganar en las elecciones del jueves, por no decir ninguna. Saberlo me reconforta. En este país donde el alcohol hace estragos y puedes ver sus efectos cada fin de semana en el último metro del día asistiendo a escenas de ciencia ficción que no cabrían ni en las memorias de los replicantes de Blade Runner, que los candidatos ‘se vendan’ abrazados a un vaso de cerveza es una metáfora de lo simplona que puede ser a veces la política. Y los votantes. Por suerte, o por desgracia, este barrio es muy conservador así que no van a echar a una señora muy seria llamada Mary Macleod para poner en su lugar a un ex policía que va de guaperas y que ingiere líquidos como parte de su programa electoral –y, sólo un detalle, promete quitar el carril bus para mejorar el tráfico de la ciudad...-.