Nov 30, 2008

CONFIESO QUE HE... COMPRADO



Sólo seis meses separan el surrealismo de 'Esto está tirao... me lo llevo' , que describía el desembarco de españoles euro en mano arrasando en las tiendas neoyorquinas, de la llamada de socorro del Hoy no compro nada. La misma ciudad y dos gritos opuestos aunque absolutamente interconectados. Quisiera creer que vamos a ser capaces de darle un giro a nuestra cultura consumista. Pero mi propia experiencia, con toda mi verborrea de persona concienciada, me obliga a ser pesimista. Somos tan dependientes del gasto, y nuestras relaciones humanas están tan unidas al acto de gastar que resulta casi imposible concebir la vida sin echar mano del monedero a cada rato.

El 'día sin compras' compré (del verbo pecar) dos veces. Primero fue un café mañanero. Pagué y después recordé mi promesa pero ya tenía el suculento café en la mano. "Lo necesito" me excusé. "En casa no queda". Después entré en una tienda con revistas y periódicos. Conseguí resistirme. Hasta Don Gato comió mal por mi empeño en cumplir con el Día sin compras.

Pero decidí visitar a una amiga que acaba de pasar por el quirófano. De camino, entré en uno de esos delis donde un mejicano se congela en la calle vigilando las rosas colombianas que el dueño coreano, calentito en el interior del establecimiento, ofrece a precio de saldo. Fui incapaz de resistirme. 'Tengo que llevarle algo" pensé. Me puse una excusa. En realidad no le hacían falta las flores pero yo solita creé esa necesidad.

Ya lo decía el gurú Al Gore (quien por cierto cobra 100.000 dólares por conferencia) y muchos otros antes que él: si queremos salvar el futuro no hay excusas posibles. El problema es que ya estamos tan programados para gastar que la reprogramación me parece una tarea titánica. No quiero ser apocalíptica y creo en la capacidad de cambio del ser humano pero, uff, si el futuro estuviera sólo en mis manos, tendría los días contados.

Nov 28, 2008

HOY NO COMPRO NADA




Habrá quienes piensen que la muerte hoy de un empleado de Wal Mart, al que mató una estampida humana en las rebajas, sea el reflejo de la desesperación generada por la crisis. Yo creo que en realidad indica algo bastante más grave: una cultura del consumo absolutamente enferma. No eran personas hambrientas luchando por un plato de arroz sino ansiosas por conseguir una televisión de pantalla plana a mitad de precio y que ni siquiera necesitan. Quienes hoy celebran el Buy Nothing Day supongo que comparten mi visión. Como he escrito sobre el tema, no me alargo, aquí va el link a mi artículo.

Nov 27, 2008

DUDAS DE BLOGUERA

El mundo blog me plantea muchas dudas. Me meto en facebook y me asalta un anuncio que me invita a hacerle un seguro a mi gato o a mi perro. Por curiosidad entro en su web y descubro que asegurar a mi gato a todo riesgo, una bestia negra con una vida de película, me costaría casi 40 dólares mensuales. Pero a eso tendría que añadirle los 100 dólares que sí o sí tendría que pagar cada vez que le llevara al veterinario. A partir de 100 dólares el seguro se haría cargo.

Todo esto lo analizo mientras pienso que yo no tengo seguro médico. Hay 47 millones de personas en este país que tampoco lo tienen. Tenerlo me costaría un mínimo de 250 dólares al mes, más lo 40 que me costaría cualquier visita médica -aquí lo llaman deductible aunque en realidad es 'indeductible'-. Y además, si enfermara gravemente, hay tantas claúsulas que me obligarían a pagar por servicios que ni siquiera sabría que me están prestando que pese a mis pagos mensuales, mi vida entraría en una espiral de deudas sin fin. La mitad del millón de personas que se declararon en quiebra en 2007, lo hizo a causa de sus facturas médicas.

Es ahí cuando pienso: ?qué harías si un seguro médico tan absurdo como el que te ofrecen para tu gato te propusiera pagarte dinero por anunciarse en tu blog? Es legítimo ganarse la vida permitiendo a otros vender mentiras a través de una plataforma que lleva tu firma?

Me lo pregunto en pleno día de Acción de Gracias, con todo el aparato mediático estadounidense bombardeándome para que sea generosa mientras me da excusas burdas para consumir en las rebajas obscenas de mañana. Miles de activistas participarán el viernes en el Buy nothing day 2008 pero yo me pregunto, ?qué pensará mi gato de todo esto?

Nov 25, 2008

FELIZMENTE SOLOS



Por fin varios estudios confirman lo que siempre he creído: 'Sex in the city' era una serie fundamentada básicamente en estupideces. Resulta que uno de cada tres neoyorquinos vive solo. Y pese al mito de que esta ciudad está llena de gente infeliz suspirando por encontrar pareja, resulta que no, que los neoyorquinos somos bastante más felices que, digamos, los granjeros casados y con tres hijos de Alaska o Utah. O al menos, nos suicidamos bastante menos. Nueva York figura entre las ciudades de Estados Unidos con los índices más bajos de suicidio. En cambio, cuanto más pequeña y aislada es una comunidad, más ganas tiene la gente de quitarse la vida -en Nevada y Wyoming lo llevan fatal-.

Aunque el mito sostiene que en urbes como ésta la gente apenas se comunica y la soledad les aboca a la depresión, resulta que todos los solteros, divorciados y estados civiles diversos que vivimos aquí no somos, como se creía, mártires de la soledad. Tenemos muchas más posibilidades de encontrarnos y compartir existencia, aunque sea fugaz y momentanea -y sin sexo-, que en Montana, donde las posibilidades de vida social son ínfimas. Sentirse solo y deprimido parece estar más relacionado con no tener gente alrededor que con no tener marido. Y contra todo lo que se solía creer, las ciudades sí alimentan el alma humana. El efecto aislamiento no lo provoca el vivir rodeado de desconocidos si no el no tener a nadie alrededor. Happy soledad!! Más detalles, en este artículo.Y el link a la fuente original del estudio, aquí.

Nov 24, 2008

DOCUMENTALES Y TORTILLAS DE PATATA

La Nicaragua sandinista que supuestamente acaba de ganar las elecciones municipales– las acusaciones de fraude no parecen infundadas- es también la Nicaragua donde el aborto es absolutamente ilegal, sin excepciones. Las mujeres que abortan van a la cárcel, ya sea por saltarse la ley que prohibe esa práctica (aprobada por el mismo Daniel Ortega ex ateo y ex revolucionario) o porque complicaciones en su embarazo no les dejan otra opción. Los médicos están obligados a denunciar a cualquier mujer que haya abortado de forma ilegal, algo que ocurre frecuentemente porque muchos abortos clandestinos acaban mal y las mujeres acuden a pedir ayuda médica. Las penas pueden alcanzar los 30 años de cárcel tanto en Nicaragua como en El Salvador, esos dos países donde tras dos sangrientas guerras civiles el triunfo de la izquierda degeneró en extrañas metamorfosis ideológicas como ésta.

El pasado viernes varios amigos contribuímos con tortillas de patata a alimentar una fiesta de recaudación de fondos para un documental, 'A quiet inquisition', que explora esta horrenda situación, más propia de un mundo talibán que de un país de pasado revolucionario. ¿Qué llevó a las dos neoyorquinas que lo dirigen (Alex Zeka y Holen Kahn) a interesarse por el tema? Un artículo publicado en 2006. Muchos documentales arrancan así: la semilla se encuentra entre las páginas de un periódico. Resulta halagador escuchar que aún ocurre porque los periodistas cada vez informamos menos y con calidad mínima de cosas importantes y nos dedicamos con demasiada frecuencia a contar lo mismo que cuentan todos los demás. Esa obsesión por la inmediatez nos ha hecho olvidarnos de que lo importante no es la velocidad y la homogeneidad sino el contenido de lo que escribimos. Pero de vez en cuando, se publican cosas que estimulan a otros a ir más allá de las escuetas páginas de un diario.

Pese a lo fácil que parece haberse vuelto el mundo del documental gracias al abaratamiento tecnológico, producirlos sigue siendo un acto de amor incondicional cargado de momentos frustrantes. Encadenarse a un proyecto durante años es la norma. Financiarlos es una lucha interminable. Por eso desde una tortilla de patata a un dólar cuentan. 'A quiet inquisition' es una de esas películas que debe hacerse, porque un artículo de periódico escrito hace dos años no es suficiente. Y porque los documentales son importantes para mostrarnos caras desconocidas del mundo y del ser humano.

Mientras ellas terminan su proyecto - algún capitalista generoso entre los lectores?- aprovecho para recomendar alguno de los quince documentales preseleccionados a los oscar: Standard Operating Procedure, del veterano Errol Morris, que reconstruye a través de sorprendentes entrevistas con soldados el oscuro mundo de las torturas de Abu Ghraib ; IOUSA, sobre el estado de las finanzas de Estados Unidos (mejor timing imposible) - podeis ver 30 jugosos minutos aquí-; Made in América, de Stacy Peralta, que abrirá los ojos a quienes piensan que la elección de Obama significa que este país ya no es racista. Y una obra de arte, 'Encounters at the end of the world', una película tan especial e imprescindible como las de la mayoría de ese tipo genial llamado Werner Herzog.

Nov 21, 2008

BARBARIDADES I

Hoy inauguro sección. Aquí encontrareis barbaridades de dos tipos: las más atroces y cercanas al surrealismo y las otras, las que son barbaridades porque me gustan tanto, positivamente, que me apropio de ellas y las comparto en este blog.
Sarah Palin me ha puesto en bandeja una barbaridad del género atroz. Los hermanos Coen tienen que sentirse halagados porque su mítica Fargo ha saltado de la ficción a la realidad en esta escena que pasará a los anales del absurdo. (el contexto es Alaska, justo después de que la gobernadora perdone a un pavo, que obviamente, no era el mismo al que trituran en el fondo de la escena.

ARTE MALO

Una subasta de ‘arte malo’. ¡Qué grande! ¿Suena absurdo? No del todo. Después de asistir durante años a subastas llenas de gente elegante que desembolsaba sin pestañear trece millones de euros por un becerro de oro en formol, el miércoles vi como un cuadro horrible de dos tigres en Marte se vendía por unos 200 dólares . Una ganga, sobre todo teniendo en cuenta que lo había donado al actor y guionista Judah Friedlander (de la serie 30 Rock). En esta ciudad hasta la basura bendecida de un famoso se cotiza bien pero al menos en este caso, la subasta tenía un fin altruista: nada de contribuir a especular para que Damien Hirst aumente su cotización en el mercado sino recaudar fondos para la ong New York Cares. O sea que el absurdo cuadro que un día fue de Friedlander (no confundir con el fotógrafo) no servirá para que en otra improbable subasta de arte malo -!se anunciaba así!- alguien tenga que pagar el doble por otro cuadro horrible del mismo autor anónimo.
No estoy atacando a Damien Hirst y sus bichos en formol, que a veces hasta me gustan, soy hija de artistas y crecí viendo cosas mucho más sorprendentes que las que hace él. Pero después de estos años de especulación artística exagerada, fue de lo más reconfortante ir a Le Poisson Rouge (un recomendable garito del West Village) y ver que había al menos un centenar de personas con el suficiente sentido del humor como para presentarse en una subasta de objetos feos e imposibles y gastarse su dinero –que ahora no abunda- sin pensar en hacer negocio. Coincidió que al día siguiente leí a Hirst confesarse en el diario The independent y reconocer que su obra está ‘overpriced’ (siento colar estas palabras en inglés pero hay algunos conceptos que funcionan mejor en unos idiomas que en otros).
Hace una semana uno de sus cuadros no encontró comprador en una subasta 'de arte bueno' en Nueva York. Hace menos de dos meses vendió obra por valor de 200 millones de dólares en una sola tarde. Con esto de la crisis la gente empieza a tomar perspectiva. Si Hirst deja de ser un 'hot artist' entre coleccionistas serios quizás en la próxima subasta de 'arte malo' se anime y done algo…

Nov 19, 2008

I AM THE FACE OF GENTRIFICATION

gen·tri·fi·ca·tion (noun) \ˌjen-trə-fə-ˈkā-shən\ :: the process of renewal and rebuilding accompanying the influx of middle-class or affluent people into deteriorating areas that often displaces poorer residents.
Es decir, el proceso que viven decenas de barrios en cientos de ciudades del planeta. Lavados de cara que transforman barrios deprimidos en barrios de moda de los que acaban siendo expulsados los vecinos 'de toda la vida'. Cito la definición en inglés porque no tengo claro que exista aún esa misma palabra en español.
Yo lo viví en Williamsburg (Brooklyn) y después en el Lower East Side (Manhattan), con esa mirada arrogante de una europea que se siente pionera en su barrio emergente neoyorquino y a la que 'la gentrification' le estaba 'robando' su espacio cuando en realidad yo contribuí con mi presencia a potenciarla. Cuando me mudé a Chinatown y me convertí en la primera residente blanca de un edificio de familias chinas empecé a darle más vueltas a mi papel en ese odioso proceso al que los jóvenes de clase media tratamos de mirar ingenuamente como si fuera culpa de otros. Es curioso cómo hacemos funcionar nuestro cerebro, te autoconvences de que la 'gentrification' no tiene nada que ver contigo, aunque sus causantes tengan tu mismo nivel económico, cultural y demasiadas veces, hasta tu mismo aspecto físico. Vas a los mismos bares y restaurantes que ellos, te vistes como ellos pero les apuntas con el dedo y dices, !qué horror, mira lo que estos 'hipsters' le están haciendo al barrio!
Por suerte ahí está el actor Danny Hoch, escupiendo monólogos brutales sobre el tema en la obra Taking over que se puede ver en el Public Theater de Nueva York hasta diciembre. Es un montaje tan ácido y divertido como desasosegante. Es uno de los mejores análisis que he visto nunca sobre el fenómeno. Danny es neoyorquino de nacimiento -no hay muchos- y vive en Williamsburg desde hace casi dos décadas. Su radiografía del vecindario no tiene desperdicio. El dominicano que dirige el servicio de taxis y defiende la cultura del trabajo estadounidense mientras machaca a los mexicanos. La vecina de raza negra que alucina con los croissants de cuatro dólares del nuevo café alternativo que han abierto en su 'cuadra'. El empresario que construye apartamentos de lujo y defiende la pijizacion del barrio como inevitable. La veinteañera que estudió en NYU que ahora vende camisetas y se siente víctima de la gentrification... El desfile de perspectivas que consigue ofrecer con su galería de personajes es tan completo y brutal que a pesar de matarte de risa, te obliga a revolverte en la silla y a hacer examen de conciencia. Y pese a ser despiadadamente crítico me encanta porque no pontifica, él también se hace preguntas: ?Qué ciudad queremos, la de las alcachofas orgánicas a 10 dólares del supermercado de lujo Whole Foods -al que yo también voy- o el yonqui muriéndose desangrado en la esquina sin que nadie se preocupe por salvarlo? Es realmente necesario tener que vivir en uno de los dos extremos? No es posible una via intermedia?
Olvidaros de los musicales de Broadway, esto sí es teatro y esta obra es imprescindible. En octubre, antes de aterrizar en el Public Theater, Danny paseó sus monólogos gratuitamente por centros comunitarios de Queens, Brooklyn y el Bronx... me hubiera encantado verla con ese público, verdaderas víctimas de la gentrification pero la vi con los mios, los causantes del fenómeno. Mi identidad está clarísima.
Aprovecho para hacer propaganda y contar que este espléndido actor, también autor de los monólogos 'Jails, hospitals and hip-hop' -libro y celuloide-, es uno de los protagonistas de una película española, The other shoe, de Guillermo Escalona, de la que fui productora y que aún no se ha estrenado comercialmente.

Nov 18, 2008

SÓLO PARA MITÓMANOS

Como el mundo está lleno de mitómanos ahí va un regalo para ellos: la semana pasada se reabrió el Oak Room del hotel Plaza. Este restaurante con cien años de historia llevaba tres años en el limbo tras la remodelación que convirtió este mítico hotel en híbrido entre apartamentos de lujo y fonda para adinerados. El 'padre' del Gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald, solía emborracharse allí entre hombres: no se admitieron mujeres hasta 1969. Quienes quieran emularle y soñar con aquellos años veinte de martinis, charlestón, sombreros y máquinas de escribir, ahora pueden hacerlo. Aunque en realidad durante aquella década los martinis se los bebían 'underground' ya que la prohibición duró 13 años, hasta 1933! Os lo imagináis? En plena crisis del 29 y sin una miserable cerveza a la que abrazarse para llorar sobre la barra? Pero en esta crisis sí que nos dejan beber y olvidar, aunque seguramente los precios del Oak Room no sean los más saludables para las 108.000 personas que se declararon en quiebra en este país... sólo en octubre. La cifra es brutal, un 34% más alta que el mismo mes del pasado año pasado... Yo aún puedo seguir quemando tarjeta de crédito -no por mucho tiempo- así que antes de que sea demasiado tarde aprovecharé para ir a masticar crisis entre paredes de roble, pinturas centenarias, 'barmen' elegantes con pajarita y afortunados con los bolsillos bendecidos. Quizás el mito hasta le dé mejor sabor a los martinis... Ya os lo contaré.

RELATIVIDAD

Mientras pienso en cómo avanzar dignamente por las calles de la 'blogología' , os invito a leer a los neoyorquinos anónimos que todos los lunes contribuyen con sus experiencias a la sección del New York Times ‘Metropolitan Diary’. No confundir con el nuevo género 'periodismo ciudadano', nada que ver. Son historias pequeñitas, sencillas, fotografías verbales de momentos insólitos inequívocamente neoyorquinos, o al menos, para quienes vivimos aquí, nos resulta muy fácil identificarnos con ellas. Siempre se te escapa una sonrisa cuando las lees. Sería interesante que alguien publicara un Metropolitan Diary de Nueva York escrito por turistas. Todas esas anécdotas que nos cuentan entusiasmados nuestros amigos cuando nos visitan y que a los de aquí nos suenan a ‘la vida normal’... Me imagino que sería un retrato de la ciudad radicalmente diferente. ¡Bendita relatividad!

Nov 17, 2008

YO TAMBIÉN BLOGUEO

Tengo un blog. Desde hoy yo también alimentaré a 'la bestia' aunque no quiero que me fagocite la vida. Para tener algo interesante que escribir hay que salir a la calle, abrir los ojos, estar con la gente, escuchar, mirar... cosas que desde que existe internet los periodistas cada vez hacemos menos. No aspiro a ser una blogger voraz. Nueva York ofrece demasiadas tentaciones como para no salir a probarlas aunque sé que yo tampoco podré resistirme a comentar las noticias estadounidenses, debilidad de periodista. Además, la era del dios Obama acaba de arrancar y se presenta muy jugosa como para no escribir sobre ella.
En mis 'crónicas bárbaras' se mezclarán experiencias, opiniones y noticias del país en el que vivo desde hace nueve años, con especial enfásis en esta ciudad a la que soy adicta. La mirada no será siempre estrictamente periodística, le daré vueltas a todo lo que llame mi atención, aunque no sea noticia. Hablaré, seguro, de cultura pero habrá más. Me gusta escribir y por eso he buscado un espacio más en el que hacerlo.
Os invito a que hagáis comentarios, sugerencias y críticas constructivas. Suscribiros al blog, añadirlo a vuestros favoritos, que corra la voz, cronicasbarbaras.com busca lectores!!!

FICCIONES Y REALIDADES

(Esto es de la semana pasada, no lancé el blog a tiempo...)

Seguimos de resaca post electoral. La aplastante sensación de ¿y ahora qué? sigue ahí. El subidón de la victoria de Obama ha dejado paso a este extraño vacío de dos meses, con un presidente que todo el mundo quiere perder de vista y con otro que ya lo es pero aún no lo puede ser del todo.
El otro día me reí un montón con un artículo del diario satírico The Onion sobre el síndrome de abstinencia de los adictos a la campaña electoral y de repente, en la radio NPR escuché practicamente la misma historia. Citaban incluso a una madre que le juró a su hija pequeña que tras las elecciones dejaría de mirar compulsivamente internet y fue incapaz. Por un momento creí que era la versión radiofónica de The onion pero lo trágico es que ¡era una noticia de verdad! ¿Se acaban las elecciones y hay que rellenar los informativos con no-noticias sobre la no-campaña?
Si hay que escoger entre realidad y ficción yo hay veces que me decanto por lo segundo. Confieso mi absoluta debilidad por quienes hacen de las falsas identidades un arte. Y por quienes consiguen hacer pasar por ciertas cosas que deberían resultar inverosímiles, como que Sarah Palin no supiera que Africa es un continente. La verdad es que la aspirante republicana a vicepresidente se había labrado tal fama de ignorante durante la campaña que a nadie le sorprendió que un ‘miembro anónimo’ del equipo de McCain le dijera a la prensa, tras perder las elecciones, que la mujer que pudo haber relevado a Dick Cheney (socorro!) no tenía ni idea de geografía. Picaron todos, desde el reputado blog Huffington Post al canal Fox a la MSNBC a Mother Jones a The New Republic y por extensión, la prensa española e internacional. Pero resulta que la noticia se la habían inventado dos bloggers mentirosos. Aunque la cadena Fox sigue defendiendo que la noticia es real, -siempre bajo fuentes anónimas- la duda ya está sembrada. Además resulta que la pareja lleva meses siendo de lo más creativa con la información que dejan caer en la red y que acaba en la prensa estadounidense porque… cada vez se contrastan menos las noticias. Menos mal que siempre nos queda The New York Times… (este fue otro momento estelar de la semana en la creación de noticias falsas, aunque en este caso, no había duda sobre la falsedad del asunto: varios grupos de activistas repartieron por Nueva York un periódico idéntico a The New York Times pero lleno de buenas noticias, como el fin de la guerra de Irak. Excelente ejercicio de concienciación ciudadana además de gran impacto callejero: meterse en el metro con un ejemplar revolucionaba el vagón, se montaban corrillos y llovian las ofertas monetarias).
A mí la noticia sobre Palin me encanta por la genialidad de sus autores, que entre otras cosas también hicieron correr el rumor de que un americano estaba montando un casino en el centro de Bagdad –provocando gran cabreo entre los bloggers iraquíes-. ‘La imaginación al poder’ es una de mis frases favoritas pero si se aplica al mundo de la información, es una catástrofe. Internet es el mayor regalo y la mayor tragedia que nos ha ocurrido a los periodistas. Todo lo que entra en la red tiene el poder potencial de convertirse en noticia, aunque no lo sea y esto es gravísimo. Pero si hasta a los grandes medios se les ‘olvida’ contrastar sus noticias, los lectores tienen un porvenir esquizofrénico. Si ya se ha perdido bastante la buena costumbre de contrastar la información, ahora que hay ola de despidos de periodistas generalizada, mientras las plantillas encogen, los errores irán en aumento.
Yo prometo no contar mentiras en este blog pero con estos precedentes, no sé si mis lectores deberían creerme…
PD: otra gran historia de falsas identidades, JT Leroy, un supuesto escritor que se forró escribiendo libros sobre su pasado de chapero y drogadicto y paseando a su personaje entre famosos de Hollywood y resultó que además de no existir, era mujer. Quien ejercía fisicamente de JT Leroy era una amiga suya con eternas gafas de sol. Pero el dinero que se embolsó por los libros es de verdad, aunque al descubrirse el fraude, le quitaron una parte… Fascinante personaje.

Nov 10, 2008

TURISMO ELECTORAL Y LAGRIMONES EN CHICAGO

(esto lo escribí en plena efervescencia electoral, como no tenía blog lo cuelgo aquí ahora)

4 de Noviembre de 2008. Obama acaba de ganar las elecciones y yo acabo de llegar a mi hotel en Chicago:

El que diga que no lloró esta noche en Chicago, miente. Se vendían camisetas de la victoria desde el día antes. Daba igual la raza o la edad, absolutamente todos en la ciudad que una vez fue de Al Capone paseaban ayer por la mañana exhibiendo sobre su vestuario alguna referencia al candidato demócrata. Pero cuando los votos hicieron real el sueño de ver a Barack Obama convertido en el nuevo presidente de Estados Unidos, lo importante ya no era la camiseta, la chapa o la gorra sino la borrachera de soul que inundó a las cerca de 200.000 personas congregadas en el parque donde Obama dio su primer discurso como presidente. ‘Sweet home Chicago’, ese gran clásico del blues, hizo bailar a todos los presentes mientras esperábamos a que Barack hiciera historia con sus primeras palabras tras la victoria.

Creo que sólo la música tiene esa capacidad embriagadora y unificadora que ayer yo sentí en medio de esa masa de gente de raza negra y blanca mezclada como pocas veces he visto en Estados Unidos. Vivo en este país desde hace nueve años y lo habitual es ver un grupo de blancos con una o dos personas de raza negra o viceversa. -Seguro que Eminem me daría la razón-. Y en Chicago, una ciudad particularmente segregada con barrios racialmente bastante definidos, no es precisamente común ver a ambas razas tan densamente mezcladas. Es más, el propio Barack se había dedicado a poner de trasfondo televisivo en sus mítines a un montón de blancos salpicados con algún afroamericano, por si le parecía ‘demasiado negro’ a los que se temía que no querrían a alguien de su color en la Casa Blanca. - Pero hoy yo no quiero atacarle, que como todos aquí ayer, también yo lloré como una magdalena-.

En Chicago, hace cuarenta años, jóvenes demócratas persiguiendo el cambio de rumbo ético e ideológico de su país fueron machacados a golpes por la policía durante la vergonzosa Convención Demócrata del 68. Entonces la mayoría eran blancos, los jóvenes afroamericanos comenzaban apenas a involucrarse en política. Han tenido que pasar cuatro décadas para que ese mismo escenario fuera testigo de otra encrucijada histórica donde aquella generación apaleada –los idealistas del 68 reconvertidos en yuppies del 2000 y pico- y otras nuevas, han conseguido juntas darle la vuelta al pasado y soñar con el futuro. Y esta vez, todas las razas –y edades- estaban presentes y además, unidas. Y su emoción era contagiosa. Cuando toda una ciudad sonríe y llora a la vez, es imposible negarse a creer en lo que ellos creen. Es como un hechizo. O como una droga.

Cuando Obama pisó por fin el escenario y comenzó a hablar –lo hace muy bien pero… qué bueno es el speechwriter que le escribe los discursos!!!!- , los gritos de alegría los silenció la admiración, aunque las lágrimas no pararon de llover de todos esos ojos espectantes y aún incrédulos porque había quien aún no se podía creer lo que estaban viviendo. “Porque nunca pensé que vería este día”. “Porque mi padre murió por conseguir esto”. “Porque Bush se acabó”. En fin, los por qués en boca de los estadounidenses los leereis hoy en todos los periódicos. Yo ahora prefiero las sensaciones.

Cuando comenzó la letanía-obamaniaca, esa parte del discurso en la que tras un Yes we can, todo el parque repetía, Yes we can, Chicago se transformó en un templo religioso, Obama era el gurú, los ciudadanos sus apóstoles. Será el efecto de toda esa gente desprendiendo buen rollo o toda esa alegría colectiva, o ese discurso inteligente, no sé, es extraño, pero pese a mi alergia a las religiones, la sensación de comunión colectiva que impregnó la noche me hizo sentir muy bien. Ni movil, ni internet, ni ipod, ni facebook !!!!gente que se abraza, se mira, se ríe, se habla sin conocerse, llora, qué subidón de humanidad!!!!!He bebido y celebrado como si fuera americana, ¡qué cosas! aunque supongo que después de ocho años aguantando a Bush ya me he ganado medio pasaporte. El otro medio espero ganármelo haciendo turismo electoral. Yes we can!!!