Mar 29, 2009

MENSAJES DISTORSIONADOS


En mi jet lag transoceánico me da por pensar en las 35.000 personas que protestaron el sábado en Londres bajo el lema "empleo, justicia y protección del medio ambiente" para llamar la atención de los líderes del G20. Yo estaba en la misma ciudad a la misma hora, lejos de la calle, en un aeropuerto. Mientras me comía un English breakfast tan mal cocinado y tan caro como para indigestarme, descubrí en The Guardian cuatro páginas dedicadas a quienes han convocado a tomar las calles londinenses. Había párrafos alarmistas, del tipo, "correrá la sangre porque habrá muchos anarquistas" pero también había mini análisis de quienes son y qué quieren las organizaciones que han convocado a los ingleses a salir a la calle. La prensa rara vez describe las propuestas concretas de los manifestantes 'de izquierdas', no sé si porque no las hay o porque los periodistas no hacemos el esfuerzo en explicarlas. No sé la respuesta.

Mi propio periódico lleva el domingo todo un suplemento dedicado al G-20 en el que no hay espacio para escuchar lo que dicen 'las otras voces', las mismas que se dejaron oir en Seattle en 1999. Quién sabe cómo sonarán una década después, cuando la reunión arranque el día 1. Pero la decisión de organizarse y salir a la calle ya es en sí un acto político (demasiados años de gente en el sofá frente a la tele) que se merece algo más que el simple espacio-manifestación-folklore popular-. Si después alguien apedrea a un banquero simplemente estarán repitiendo el curso de la historia. Yo estuve a punto de apedrear al tipo que me vendió el desayuno: es un instinto natural, cabrearte con los estafadores. Lo malo es que cuando hay violecia el mensaje se distorsiona. Y en esa distorsión los principales cómplices somos los periodistas.

Mar 27, 2009

one week out of business

Sorry, fue mi cumpleaños y estoy de camino a Madrid. No se puede bloguear forzadamente, al menos yo no elegí hacerlo así que estaré dedicada a mis crónicas barbaras a medio gas. En una semana volveré al activismo digital. Perdón por las molestias.

Mar 25, 2009

MARISCADA LITERARIA CONTRA MADOFF (firma Woody Allen)


Tanta vida online y se nos olvida que el papel aún existe. Por eso llego a la revista New Yorker con un día de retraso. Yo todavía la leo en su versión física, dejando que esos cafés de cubo que te acostumbras sin verguenza a beber en Nueva York salpiquen sus páginas mientras viajas en el subway. (será el Kindle a prueba de café del deli?) Fue así como descubrí que esta semana Woody Allen se ha sumergido en ese maravilloso surrealismo de sus primeros tiempos (quién no adora 'Zelig'?) para escribir un relato breve titulado Tails of Manhattan e inspirado en el canalla neoyorquino del año, Bernie Madoff. Por supuesto es una historia de judíos, esa 'especie' que el rey de los intelectuales judíos neoyorquinos ha diseccionado con talento durante décadas. Ellos son las víctimas principales de Madoff, un tipo antaño adorado por todos esos personajes que Allen solía retratar en sus filmes, desde el profesor universitario a las jubiladas de Florida.


En su relato,tras sus respectivas muertes, -suicidio y ataque al corazón- dos clientes del capo del fraude piramidal se reencuentran en una pecera de un restaurante de lujo reencarnados en langostas. Tras contarse sus desgracias ven entrar en el local precisamente al hombre que más odian. Son langostas, pero se apellidan Silverman y Moskowitz y aún recuerdan por qué sus vidas como humanos se torcieron. Cuando Madoff, que extrañamente no está preso sino disfrutando de un restaurante de lujo (os suena?), se acerca a la pecera a escoger su menú, -esto tiene coña porque los judíos no comen marisco o sea, que además de humor hay simbolismo- las langostas rompen el cristal y se ensañan con él. Mariscada de violencia que acaba con Madoff en el hospital. Nada como el humor judío para reirse de este drama al que sólo le falta una banda sonora en yiddish.

PD: Woody Allen también ha elegido Nueva York para estrenar su próxima película, Whatever works, que abrirá el Festival de Cine de Tribeca el 22 de abril. La película marca precisamente su regreso a los decorados de Manhattan, que ha evitado en sus últimos cuatro filmes. Ya era hora, yo le echaba de menos, aunque ese Nueva York de sus películas de antaño ya sólo sea parte de la historia (del cine). Como siempre, Allen mantiene el secreto de sumario y de la película se sabe bien poco.

A continuación una curiosidad que algunos considerarán sacrílega pero a mí me ha gustado: los primeros minutos de Manhattan pero con Jack Kerouac leyendo sobre las imágenes fragmentos de Visions of Cody & On the road:

Mar 23, 2009

Saving Newspapers: the musical (and Paul Krugman, the hit)

Boobs are going to save newspapers. No lo digo yo, lo dice un tipo llamado Jonathan Mann que desde hace 82 días escribe una canción diaria inspirada en la actualidad (o no) y es un absoluto crack. Musicalmente tiene sus días. Pero algunas de sus letras son memorables, porque dan en el clavo de la ironía, como la del video que ha titulado 'Saving newspapers: The musical' en la que entre otras cosas dice: "estamos dispuestos a todo para mantener los periódicos vivos, tenemos que sobrevivir. Idea: vender marihuana cuando California la legalice o [....] mucho mejor, tetas en la portada, está probado, eso siempre sube el tráfico". (si no me equivoco es lo último que les falta por hacer a los diarios)



Ayer le compuso un tema al economista Nouriel Roubini, ese que se ha hecho famoso por llevar anunciando el cataclismo económico varios años sin que nadie le escuchara. Pero su gran hit es la canción dedicada al nobel Paul Krugman, pidiéndole al secretario del tesoro Timothy Geithner que por favor deje de ignorarle y le ofrezca trabajo. Música pegadiza tipo canción del verano y rimas como esta: 'Hey Paul Krugman where the hell are you? We need you on the front lines man, not just writing for the New York Times'. Sin desperdicio.



Habrá quien piense que este tipo es poco serio, y obviamente, él nunca quiso serlo. Pero eso es lo que me gusta del siglo XXI, que la capacidad de criticar ya no está en manos de unos pocos iluminados sino que hasta un friki entrañable como este puede llegar a millones de personas, decir alguna que otra verdad y hacernos sonreir. Después de 82 días inspirado, ya ha saltado a medios como el Huffington Post. Aquí explica por qué lo hace y aquí está su web rockcookiebottom. Para adictos al frikismo, en youtube también podeis encontrar un canal con estos y otros videos suyos.

Mar 20, 2009

NUMEROS SIN APELLIDO AMERICANO

Todo el planeta está al corriente de cuántos millones ha repartido Obama entre sus bancos y banqueros ultimamente (yo he perdido la cuenta). Es posible que hasta sepan el número de estadounidenses que ahora necesitan cupones de comida (31 millones). Habrá quién conozca hasta el número de desahucios (291.000 el mes pasado). Y cosas mucho más anecdóticas e innecesarias, como el número de temporadas que llevan los Simpson en antena (20), o cuántos pares de zapatos tenía en el armario la petarda protagonista de una serie machista llamada Sexo en la ciudad (vade retro). Es culpa de la prensa, que sufre de una enfermedad llamada "I love Usa". Yo lo sé bien: vivo en Nueva York gracias a ese virus.

Pero hay otros números sin apellido americano y de los que nadie habla, (gente como Ramon Lobo o Isabel Coello sí). Son los números que dibujan la realidad de todos esos países donde los cupones de comida son una quimera, donde no hay desahucios porque la mayoría de la población ni siquiera tiene un techo decente y donde Los Simpson o la petarda de los zapatos directamente son marcianos. En febrero se comentaron de refilón esos números cuando se publicó el 'Annual Threat Assesment' con el que Estados Unidos anuncia, y no precisamente al tun tun, a qué tenerle miedo cada año: en 2009 toca la crisis económica global y sus implicaciones geopolíticas, (es decir desde pedradas a los bancos a revueltas violentas por hambre, miseria, cabreo generalizado, guerras del agua o terrorismo).

Foto de Curly Exp(l)osure via Flickr

El Banco Mundial ahondó en el asunto con un documento destinado a los ministros de economía del G-20 titulado "Swimming Against the Tide: How Developing Countries Are Coping with the Global Crisis," El documento ofrece una primera valoración del impacto de la crisis en los paises en vías de desarrollo. Nada que ver con las primas para ejecutivos de AIG de este lado del mapa. Dos cifras tomadas al vuelo de sus veinte páginas: en 2009 habrá 46 millones de personas que cruzarán el umbral de la pobreza (de pobres a superpobres) y otros 44 millones más sufrirán malnutrición (que se unen a los 923 millones actuales). Además, aumentará la mortalidad infantil: en los próximos cinco años morirán entre 1.4 y 2.8 millones de niños más de lo que se esperaba debido a los efectos de la crisis. No sé si los Gélidos 20 se lo habrán leido: estos días andaban preocupados en quitarse a Suiza de en medio como competidor financiero, aunque oficialmente ejercían de cruzados contra el secreto bancario.

Foto by Daily Poetics via Flickr.

Para rizar el rizo, otro informe que acaba de publicarse, esta vez de la FAO: las cosechas del 2009 serán peores que las de 2008. Y ya hay 32 países en emergencia por hambruna y que necesitan ayuda exterior para comer. Los que más sufren: Kenia, Somalia, Zimbawe y... la franja de Gaza.

Ahora el mantra es decir que la economía es una ciencia inexacta: y es cierto, a los hombres de finanzas de apellido americano (y europeo) no les salen sus propias cuentas desde hace tiempo, pero no entiendo por qué siempre que hacen números respecto el futuro de otros lo que suelen bordar son las peores predicciones.

Mar 17, 2009

TURNO DE PREGUNTAS

Los economistas quieren que los periodistas que cubren la crisis económica hagan su trabajo y dejen de venderse al capital. Lo han anunciado ayer, como el que anuncia el lanzamiento de un nuevo detergente. Un grupo de ellos, (su petición ya la firman 4000 personas) ha lanzado una web, fixcnbc.com en la que le reclaman a la cadena especializada en noticias económicas CNBC que le haga "preguntas duras a Wall Street, que ponga en evidencia sus mentiras, y que diga la verdad. Eso es lo que los americanos necesitan. En lugar de eso CNBC se ha dedicado a hacer de relaciones públicas para Wall Street. Habeis estado tan obsesionados con acceder a los consejeros delegados fallidos que os habeis dedicado a darnos voluntariamente información errónea durante años, ayudándonos a caer en esta crisis. No pidais disculpas, arregladlo".

La petición es el inspirador resultado del estupendo careo entre un no periodista, el comediante Jon Stewart, y Jim Cramer, un showman económico de CNBC que aconseja a diario (con mucha gesticulación, gritos y accesorios) a la gente sobre cómo invertir y al que Stewart machacó en una entrevista que debería haber hecho cualquier periodista hace muchos años pero que sólo se le ocurrió hacer a... un comediante.


Cuando se preparaba la guerra de Irak muchos periodistas extranjeros esperábamos que The New York Times, The Washington Post, la CNN y toda esa prensa que nuestros jefes europeos consideran biblias del periodismo (y que para muchas cosas ya no lo son), también hicieran preguntas, que es lo que supuestamente hacemos los periodistas. Pero esos medios insistieron en justificar y alabar periodísticamente, con expertos interesados, las posturas indefendibles de la Administración Bush. Esos periodistas que no hicieron su trabajo entonces contribuyeron a facilitar la invasión de Irak. La prensa tardó casi cuatro años en entonar el mea culpa por tragarse los bulos que les vendió el gobierno desde el 11S y no hacer las preguntas básicas. Y hasta pidieron disculpas públicamente. Para entonces, ya había muerto mucha gente, entre ellos Julio Anguita, periodista de El mundo, querido amigo y compañero.

Por aquel entonces se produjo un fenómeno anómalo: la gente comenzó a consumir documentales con voracidad. Lógico: en el cine se escuchaban muchas de las cosas que la prensa se 'olvidaba' de contar. Yo no sé si ahora la gente verá más el show de Jon Stewart, que no es precisamente el lugar donde deberían encontrar la información sino donde deberían reirse de ella. Lo que está claro es que sus críticas al menos han hecho despertar a los que han firmado esta, sin duda, insólita petición. En Irak yo perdí a un amigo. Ahora no hablamos de guerra, hablamos de dinero, que es el punto de partida para todas las guerras. Y las crisis económicas son el germen de muchas. Ojalá esta vez los periodistas estadounidenses no tarden cuatro años en acordarse de que su trabajo es saber preguntar sin miedo.

pd: en favor de este gremio quiero defender a la gente que hace Planet Money en la radio pública NPR, los únicos que han sabido explicarme los cómos y los porqués de esta crisis y que traducen a diario para los mortales el farragoso lenguaje económico que aleja a la gente de un género que según quen lo maneje puede ser apasionante. Ellos han hecho tres especiales junto a otra joya de la radio pública, This American Life, explicando a fondo el estallido de la burbuja hipotecaria, la caída de Lehman Brothers y la bolsa y la nacionalización de los bancos. Programas para disfrutar del buen periodismo y para entender mejor la que se nos viene encima.

Mar 16, 2009

FROM BLACK TO GREEN

Obama se ha manchado las manos de verde. Por fin. Ya era hora de que alguien en Washington pronunciara un nombre diferente al de Al Gore. Desde la semana pasada la Administración Obama tiene un "asesor especial para trabajos verdes": Van Jones. Su nombramiento (y la creción del nuevo puesto) fue recibido en la prensa alternativa -que no en los grandes medios de comunicación, más que nada por ignorancia- con un ciberaplauso. No es para menos. Van Jones, autor de la nueva biblia de la ecología del siglo XXI, The Green Collar Economy, lleva casi una década diciendo que la revolución verde sólo llegará cuando se invierta en crear trabajos verdes que además sirvan a las comunidades más pobres para mejorar económicamente y ecológicamente. No es posible concebir un mundo sostenible si no se piensa en mejorar también las condiciones de quienes no tienen una vida fácil. Desde los que viven en los suburbios más infames de Nairobi a los 40 millones de pobres oficiales estadounidenses. Si no se arregla primero su existencia, o la de cualquier barrio pobre español, olvídense de la del oso polar.



Van Jones lleva predicándolo una década -igual que Majora Carter, de la que hablé aquí hace poco- pero como suele ocurrir con la gente que tiene ideas nuevas, durante años ha sido considerado simplemente una curiosidad. Sin embargo, sus teorías han funcionado, al menos en su comunidad, Oakland, donde hasta hace poco dirigía el Center for Human Rights, y donde también fundó la organización Green for All, dedicada precisamente a predicar cómo y por qué hay que crear trabajos verdes. Tras escribir The Green Collar Economy, y convertirlo en best seller gracias al boca a boca, parece que por fin se le ha tomado en serio. Tanto, que ha dado el salto hasta Washington, donde hoy empieza a trabajar a sueldo de mister Obama. Sus ideas tendrán un efecto en cómo se gasta la parte dedicada a nuevas energías incluída dentro de los 787.000 millones de dólares del plan de estímulo económico. Al menos Van Jones no se los dará a los directivos de AIG para que se sigan pagando la letra del yate...

Os recomiendo vivamente el video de arriba para que le conozcáis. No hay duda de que la nueva generación de oradores de raza negra tiene talento, al menos con la palabra. Esperemos que sepan transformarla en actos concretos.